Proverbio africano: “Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo“.

 7 días… sí, sí! una semanita y nos vamos!.

Para todos los trayectos que nos esperan, hay muchos y variados tipos de transportes públicos en Senegal.

En el apartado de los barcos, están las canoas, las balsas, y los ferrys.

El tren, la única línea férrea que existe no es muy segura, y las paradas entre Dakar y Bamako (en Mali) indescifrables.

Luego hay autobuses… los azules grandes, los “car rapide” que son unos microbuses famosos por su temerarios conductores, los privados “Ndiaga ndiaye” con capacidad para 30 personas, y los “Senbus” de fabricación india, un poco más cómodos pero con menos rutas.

 

5329-7 sept places

.

Y finalmente está los taxis, que en la ciudad son amarillos y negros, pero para grandes trayectos se llaman “Sept-places”…

Sí, sí! siete plazas… los destartalados y viejos Peugeot que se desplazan a lo largo y ancho de todo el país, sólo cuando están llenos.

Este es el consejo que nos mandó Andretxu al respecto:

“Es una experiencia vital que hay que experimentar. Son coches grandes, que se van llenando a medida que llega la gente y van ocupando los 7 asientos (además del conductor).

El primer asiento,al lado del conductor: como Diós!!!, los numero 2-3 y 4 también están bien…  y los 3 de atrás, son el infierno! sobre todo los 2 laterales porque están en el hueco de las ruedas, así que hay menos espacio y además, generalmente no se podían abrir las ventanas.

Lo del orden de reserva de los asientos se llevaba a rajatabla aunque había quien intentaba timarnos; con un viaje de 8 h atrás, tuvimos suficiente.  ;)

Otra opción, es pagar más asientos para ir más cómodos… así tampoco había que esperar a que se llenara el taxi (cosa que en una vez nos llevo mas de 5h)”.

 

Pues bien! nos toca apretar las carnes para enfundarnos en ellos, y armarnos de paciencia para superar esas horas agotadoras.