“Como todas las drogas, viajar requiere un aumento constante de las dosis”. John Dos Passos, 1896-1970 novelista y periodista estadounidense.

 

Uuuuix!!! que emoción! ya se acerca… el momento más esperado del año! elegir país! investigar sus costumbres, sus lugares más especiales, recónditos o salvajemente naturales! comprar los vuelos, leer blogs, recabar información para imaginarse una ruta! Uhhhh la que nos espera ;)

En nuestra ruleta de los continentes hemos puesto África en el número ganador… pero como siempre, África es muy grande! hay millones de lugares interesantes, millones de años de historia, millones de sorpresas inexploradas! y nosotros somos muy pequeños, por dónde empezar?. Hemos estado en Tanzania (espectacular sin más palabras!) y Zanzíbar, en Namibia y Botswana (desiertos imponentes y aguas que se pierden en ellos, me refiero al Okobango!), y en Uganda (de una exuberancia despampanante!). Nos queda un enooormidad de territorio… sobretodo en la franja central, por centrarnos en algo.

A ver, a ver! pongamos en pantalla, unas cortas palabras, sobre algunos de los lugares que nos tilinean… hihihi (dientes largos como para plantearse seriamente lo de rodar el mundo durante un año!).

SENEGAL: 

.Una ruta.

Un estado soberano, con 13 millones de personas, de clima tropical. Hay como sesenta lenguas en todo el país (el mandinga, el malinké, el bàmbara, el mende, el jola-fonyi (diola), el pulaar (fula), el soninké, el wòlof… ). Un país sosegado, y con una interesante riqueza aislada en el país basari. 

Desde la capital Dakar, se puede llegar a Île de Gorée (Patrimonio de la Humanidad desde ’78), una pequeña isla, de aproximadamente 1.000 habitantes, dónde no corren coches ni bicicletas, y no existen las carreteras asfaltadas; un remanso de paz y tranquilidad, con casas de estilo colonial y algunos edificios singulares como el viejo ayuntamiento o el castillo.

También es de obligada visita el Lac Retba, o lago rosa, para el deleite de la vista (su color se debe a la alta concentración de minerales).

Un poco más lejos, a 70 km hacia el sur, está el fantástico delta del Saloum, que se puede recorrer en canoa; en la reserva natural de Bandia, se puede hacer un safari; o se podría visitar la curiosa isla artificial de Fadiouth, o un inmenso bosque de Baobabs, en un complejo de aventura cercano

Kaolack (la capital del cacahuete) o Ziguinchor (la capital que alberga los místicos delfines negros, en los meandros del río Casamance), son dos destinos interesantes pero para conectarlos se tiene que cruzar Gambia a través de la llamada Trans-Gambian Highway durante 7 horas… una alternativa a esta ruta traga-polvo, estaría en detenerse en Gambia, y bajar por el río hasta Brikama, cuna de la tradición musical de los tambores yembe y la kora (una especie de guitarra que se toca vertical).

En el camino hacia Ziguichor, detenerse en algún pueblo como Essil, dónde sus habitantes conservan el impluvium como su vivienda típica, o acampar en alguna isla del río junto a los manglares, sería fantástico.

En el centro de Senegal, en el poblado de Mangagoulak existe el Campement Villageois Affiniam, un hospedaje básico para viajeros y turistas, de propiedad comunal gestionado por sus habitantes… justo lo que buscamos en cada viaje! Uh!

Luego hay que llegar a País Basari (el mas profundo sur), cruzando el parque del Niokolo Koba (un reducto de sabana africana). La capital Kedougou, en pleno Sahel, alberga un mercado impresionante, dónde acuden las etnias Bassari, Bedik y Peul. A partir de allí, las aldeas se conectan con caminos rojos bien trazado entre una sabana arbolada. Podríamos pasar la noche en alguna aldea como Iwoli (de etnia Bedik), Afis (de etnia Peoul), o Salémata… y disfrutar con los ritmos animistas de la vida. Tampoco hay que dejar de visitar la cascada Dindefelo, de 100 metros de altura.

MALI: 

.Una ruta.

Una nación democrática de recursos naturales considerables (oro, uranio, fosfatos, caolín, sal o piedra caliza) pero dónde alrededor de la mitad de la población, vive debajo del umbral de la pobreza. La población maliense abarca un gran número de grupos étnicos subsaharianos.

Bamako, la capital, me atrajo desde que la vi en un reportaje por la tele. su música, su ambiente, su población… aunque ya se sabe, como toda ciudad africana que se precie, hay que andar con cuidado para no caer a las cloacas, por los múltiples huecos que pueblan las aceras!  ;)

Su monumento más significativo se encuentra al norte, en la antigua ciudad de Djenné, la Gran mezquita de barro, declarada Patrimonio de la humanidad. El té, es una excusa perfecta para pasar una tarde tranquila a la sombra, y disfrutar del ritual, del arte de su preparación.

Con muchos pequeños trayectos de autostop (se ve que para los blancos es fácil) se puede llegar a Bankass, el punto de partida para entrar en el universo Dogon. Los dogones son una tribu de 30,000 nativos que viven en pequeñas aldeas, y mentienen su arte, religión y costumbres autóctonas. Su habitat es una aislada zona desértica a lo largo de 140 km de la  Falla de Bandiagara. La cultura y tradiciones dogón, resisten heroicamente los embates de la arrasadora expansión del Islam en el Africa del Norte y Occidental.

Su artesanía reside entre muchas otras cosas, en unas cajas de calabaza, tallas en madera y esculturas de bronce con los protagonistas de la cosmovisión Dogón, tejidos de algodón teñidos con índigo, y ponchos de bogolán teñidos con tierra con una ancestral técnica.

Con temperaturas muy por encima de los 40 grados, para caminar a lo largo de la Falla, se debe aprobechar el “fresco” de las primeras y últimas horas del día; para dormir… simplemente, tumbarse bajo las estrellas en los tejados de las casitas de barro de las aldeas que te acojan.

Moptia la que llaman la Venecia de Malí, está formada por tres islas unidas por diques en la confluencia de los Ríos Níger y Bani. 

A pesar del avance del desierto, Gao puede ofrecer un legado histórico bien conservado, dunas y río, y la presencia de los tuaregs y los songhais.

Tombuctú… esa palabra mágica! algo parecido a Itaca. Al borde del gran Sáhara, la llaman la Atenas Africana o la Roma de Sudán. Entre sus construcciones destaca la mezquita de Djingareiber, que data del 1325. Aunque hay más vestigios del pasado caravanero transahariano (entre el Golfo de Guinea y el Mediterráneo). Puertas y ventanas labradas al estilo marroquí, mezquitas de arquitectura sudanesa… pero creo que el ambiente, sigue un poco revuelto con la Islamización en curso.

 …

GANHA:

.Una ruta. 

Los ghaneses han heredado la diplomacia británica sin perder la clásica hospitalidad africana… actualmente, es una de las democracias más potentes del continente. La cocina ghanesa ha dejado su huella en otros países a través de su plato más conocido… el “fufú”, una delicatessen ashanti (los Asantes, son siete millones que hablan lengua twi).

Accra, con 2 millones de habitantes, es una ciudad dinámica, y las noches en la Playa Kokrobite (que acoge la Academia (AAMAL) de Artes y Música Africana), son una verdadera fiesta de música tradicional, especialmente durante los fines de semana. 

Sekondi-Takoradi cuenta con gran cantidad de playas que atraen a turistas de todo el mundo. La costa y el norte, son sabana, y en el centro, se encuentra le bosque tropical. Otras ciudades importantes de <ganha son: KumasiTemaSekondi-TakoradiCape Coast, y Tamale.

Pero lo que más ha atraído el turismo, que ha llegado a los 500.000/año, son sus dos lugares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad: los edificios tradicionales de los Ashanti, y los castillos y fuertes en el lago VoltaEl gran mercado de Kumasi, capital del reino, es uno de los más espectaculares del África Occidental, y está gestionado al 100% por mujeres. En general, los ashanti son uno de los pueblos con más personalidad del continente.

Kassena (noreste de Ghana), cuenta con una arquitectura catalogada como símbolo identitario y artístico de esta sociedad.

Y finalmente en Hohoe, encontraríamos las cataratas más bonitas del país. También en esta zona, se pueden visitar las granjas akán (las de la etnia local).

  • Precio aproximado del vuelo: 650 €/p.p con 1 escala.
  • Las dos ecorregiones:
  •    Meseta Ashanti.
  •    Llanura litoral.

BENIN Y TOGO:

.Una ruta.

Una ruta por Benín y Togo, reúne paisajes, fauna, etnias… culturas milenarias, religiones desconocidas, y ritos ancestrales a la diosa tierra (cultura Tanga de Togo) o ceremonias Vudú (culto a los intermediarios entre los dioses y el hombre, de Benín).

Togo se articula a lo largo del río Mono, y Lomé o “la belleza natural”, es su capital; para entrar al país, se puede obtenerse el visado en el Aeropuerto. El cambio en el mercado negro, está al 15% más que el oficial (610 CFAs por un dólar). La estación de lluvias dura de abril a julio. Sus reservas naturales más destacables son: Tagodo y Keran. El dictador Eyadema ocupa su puesto desde hace muchos años.

Las estructuras de Benín son escasas, solo tiene dos líneas férreaas que enlazan Cotonou con Parakou;  Para conseguir el visado, hay que acudir a la embajada de París. El cambio en el mercado negro, no vale la pena. La estación de lluvias dura desde abril hasta octubre. Sus reservas naturales más destacables son: Pendjari, Atacora i Djon.

Empezaríamos por Abomei, la ciudad antigua dónde los reyes de Abomey se sucedieron de padres a hijos de 1620 a 1900; cada rey construía su propio palacio, pero solo dos han resistido al paso del tiempo y a los incendios. Lo que rodea Porto Novo (la segunda ciudad más grande de Benin) es una zona agrícola, productora de aceite de palma, algodón y el kapoc (una fibra natural para rellenos).

La variedad cultural de las diversas etnias se traduce en un rico folclore, y una vida muy influida por la religión del vudú. En Adokonou, un pequeño pueblo cerca de Parakou, un patio entre casas de barro se convierte en un escenario, dónde los jefes aún presiden estas antiguas ceremonias… aunque hay que andar con respeto y con cuidado a la hora de pactar los precios.

Mercado de Malanville en lo más extremo norte del país, junto a la frontera con Níger, hay un interesante mercado que reúne diversas minorías los sábados. Natitingou es la puerta de entrada a su Parque Nacional con más renombre, el Pendjari., y desde allí se podría llegar a Togo, entrando por el norte.

Una hora en coche al norte de la ciudad de Kara, se encuentra Koutammakou; famosa por su batammariba, las casas de adobe del pueblo Takienta en el área subsahariana, que se han convertido en un símbolo de Togo.

Sokodé es la segunda ciudad más grande, con una gran población musulmana y un fuerte sabor del norte de África. La vida en esta parte, se organiza alrededor de los cacicazgos del pueblo Tem, y la música y la danza ocupan un lugar privilegiado.

Un poco más al sur, en Atakpamé se distribuyen los poblados de chozas de barro características. Hay servicios de tren hasta Kpalimé, en frontera amb Ghana, dónde las colinas que la rodean, están cubiertas de selva tropical y en los valles profundos cuelgan espectaculares cascadas. Los guías locales pueden organizar excursiones de distinta duración a través del bosque, hasta las cumbres del monte Agou Kloto, a Kpoeta y a las cascadas Tomegbe. Kpalimé, una vez fue el centro del comercio del café y el cacao, y la ciudad todavía conserva algunos edificios coloniales.

  • Precio aproximado del vuelo a Cotonou (Benin): 650 €/p.p con 1 escala y Turkish Airlines.
  • Precio aproximado a Lome (Togo): 750 €/p.p con Royal Air Maroc; o 1.000 €/p.p con KLM.
  • Las cuatro ecoregiones de Benin:
  •    Sabana sudanesa occidental, en el centro y norte del país.
  •    Mosaico de selva y sabana de Guinea, en sur.
  •    Selva guineana oriental, en las montañas del noroeste.
  •    Selva de tierras bajas de Nigeria, en el sureste.
  • Las tres ecorregiones de Togo:
  •    La costa, los pantanos y los manglares.
  •    Al suroeste, el bosque tropical.
  •    Sabana, en el interior.

 

GABÓN: 

.una ruta.

Este país dicen que: “Parece un decorado del Hollywood clásico para películas sobre el Africa Tropical” hihihi. El interior de Gabón esta dominado por una extensa meseta, casi deshabitada, y su principal atractivo es su bosque tropical. Cerca del 85% del país son zonas boscosas, y hasta el 20% de su flora no se encuentra en ningún otro lugar de la Tierra. Además, su bosque ecuatorial ofrece cobijo a gorilas de llanura, chimpancés, elefantes de la selva y otras muchas especies amenazadas. La inaccesibilidad de estos territorios hace que los gaboneses estén muy desigualmente repartidos y que los núcleos de población se concentren especialmente en las riveras de los ríos.

Por suerte existen vuelos regulares desde Libreville o Port-Gentil a varias ciudades. Además es habitual el uso de taxis colectivos o camiones que se desplazan a numerosos destinos. Asimismo existe un tren (el Transgabonais) entre Libreville y Franceville, muy eficiente y puntual. Entre las poblaciones costeras y por los ríos, existen rutas regulares de transbordadores. Todo es cuestión de organizarse!

El Parque Nacional de Lopé, en el centro del país, además de gorilas, chimpancés… se pueden ver manadas inmensas de mandriles en estado salvaje (a veces superan el millar de ejemplares), los monos más grandes del mundo, y más espectaculares!… con esos vivos colores que destacan sobre la sombreada selva.

Dos inmensas lagunas separan las playas de Loango del bosque ecuatorial. Estos mares interiores cercados de manglares, hierven de peces y son hábitat de cocodrilos e hipopótamos. 

La gente y sus lenguas, son otro de sus atractivos; El punu es la lengua de Bapunú, la segunda etnia de Gabón en población. El desplazamiento reciente de Bapunú hacia los grandes centros urbanos, provoca una pérdida progresiva de los conocimientos de esta cultura. Otra lengua bantú presente en Gabón es el akélé, hablada por una población muy dispersa de pescadores i agricultores, a lo largo de los ríos Ogooué, Ngounié, y en los lagos de Lambaréné.

  • Precio aproximado del vuelo a Libreville: 950 €/p.p con 1 escala en Marruecos o Etiopia.
  • Las tres ecoregiones:
  •    Llanura costera.
  •    La región montañosa de los Montes de Cristal
  •    Las mesetas orientales, cuyo punto más alto es el Monte Iboundji.

Bueno! aquí lo dejo… ahora qué? eh?