Recién llagados de nuestro fin de semana.

Ni se os ocurra!!! Ni se os ocurra acercaros a Londres… después de un gran bodorrio monárquico, con unos Juegos Olímpicos a la vista y con los trabajadores del metro y transportes urbanos rebotados… Que caos!!! (cuando compramos los billetes, no sabíamos nada ni de Guillermo, ni de Kate, ni de su enlace inminente!)

Teníamos un hotel genial, nuevecito, muy bien comunicado, en una zona estupenda (frente a “Tower of London“)… desde Stansted Airport 40 min en tren y 5 min más en el “tube“. Todo funcionaba correctamente el viernes por la noche cuando aterrizamos… nada anormal, excepto la multitud de británicas que blandían en una mano, la bandera de la nación estampada con la fotografía de la pareja! y en la otra, los zapatos “de bonito”.

.

Y así fue que nos fuimos a dormir muy contentos, y cuando llegamos a la parada del metro la mañana siguiente… la habían cerrado! todo el fin de semana! cerrada por obras, las DOS líneas! amarilla y verde!. El lunes… “bank holiday” (algo así como, fiesta acumulable! no? por la resaca, supongo)… también cerraron alguna estación de la “central line“, la ROJA!… esos si que yaaaa… millones de turistas, despavoridos como gallina sin cabeza, corriendo de aquí para allá, intentando organizarse entre los autobuses, subiendo y bajando de las latas rojas, lanzándose a la calzada, aspeando los brazos para que los conductores se detuvieran, asaltando taxis… en fin!

Aún con eso… exprimimos al máximo nuestro tiempo. Ya os avanzo, que NO hicimos las 30 horas de cola que había en la abadía de Westminster para “chafaredear” la decoración de BOSQUE de la boda real… pero hicimos 100 cosas más ;)  os lo cuento muy pronto!!!

Salut!