Bueeeno! ¿dónde nos habíamos quedado? tantas fiestas, comilonas, música, familia, cenas, amigos, fuegos artificiales… nos han cortado un poco el hilo del viaje a Uganda  ;)


Seguíamos un camino polvoriento de hierbajos altos a ambos lados, que nos debía llevar a lo alto de la Murchison falls, cuando empezamos a ver proyectiles negros que ondeaban tras la furgo a toda velocidad!… aumentaban en número, seguían el rebufo del vehículo… Iddi aceleraba, pero estos no perdían comba, y cada vez se acercaban más a las ventanillas laterales…

– Ejemmm!!! Iddi… ¿que son estos insectos que nos siguen?

– Cerrad las ventanas!!! que no entre ninguna!!! Me han mordido 3 veces… y es tan doloroso, que me acordaré toda la vida.

Así nos presentó Iddi a la mosca Tsé-Tsé. Cerramos todas las ventanas y nos empezamos a cocer, mientras moscas y más moscas se acercaban por todas partes. Debería estar documentado, que muchos de los accidentes de coche que hay por la zona, son debidos a la intrusión de alguna mosca en el vehículo y la consiguiente desesperación del conductor por sacarla, o de la mordedura traicionera de esta.

Foto: alas fibrosas, y armadura con manchas de leopardo! La Tsé-Tsé… da miedo.

Creo que nos siguieron durante 2 o 3 kilómetros, pero no les debe gustar mucho el ruido de las cascadas, ya que a medida que nos acercábamos a nuestro destino, disminuían en número… las dejamos atrás.

Las famosas cataratas, son realmente espectaculares desde lo alto… la fuerza del Nilo, se convierte en un ruido ensordecedor (4.) al intentar pasar por la garganta de 9 metros que lo estrangula.

Y desde abajo, tampoco están mal… pero nos quedamos muy lejos.

.

Murchison:

  • Entrada al parque: 30$ por persona + 50$ por el coche.
  • Se puede hacer acampada libre en zona habilitada por 10.000 Ush/tienda en “the top of the falls”; podreis encontrar las condiciones y otra información en los miradores cubiertos, o preguntar a los rangers.
  • Escogimos el popular Red Chilli Rest camp (20.000 Ush, acampar en tienda)… y estaba a rebentar! quizás sea por su cerveza fría ;)… a un grupo que llegó más tarde que nosotros, los tuvieron que acomodar en un camp vecino.
  • Los camps de Murchison son bastante caros, ya que el lugar es el centro turístico más importante del país, a la par con Jinja (dónde organizan los raftings por el Nilo): Nile Safari camp****, Rabongo camp, Yebo Tours campsite***, Sambiya River Lodge***, Paraa Safrai Lodge****.
  • Excursiones: las lanchas remontan el Nilo hasta las cataratas, salen desde el embarcadero de Paraa; son 3 horas de trayecto.
  • Información: Masindi district.

Salimos en la lancha con un tiempo horrible, aunque parecía que la tormenta iba disminuyendo. Encontramos muchos, muchísimos hipopótamos, grupos grandes, madres con sus crías y alguna que otra águila pescadora.

.

.

.

Una buena dormidita, y nuevo game drive por la mañana. La pelota roja se elevaba lentamente por el horizonte tras la cabaña del bar, mientras todo el mundo se apresuraba urgentemente para ser los primeros en recorrer las pistas del national park, con la esperanza de encontrar alguna leona hambrienta acechando presa.

El aire entraba violentamente por el techo, encontramos búfalos, todo tipo de antílopes, girafas… pero nada de leones. Incluso bajamos 10 minutos de la furgo en el “delta circuit” del lago Alberto, para ver como los hipos se restregaban y gruñían.

.

.

Hasta aquí…

Habíamos visitado los parques nacionales de: Bwindi, el suroeste de Queen Elizabeth (Ishasha Plains), y el norte (Kazinga chanel), el Rwenzori Mountains, Semiliki, Budongo Forest y Murchison… ya era hora de colarse en los mercados, en los puestos de te, en los colegios y hasta en los hospitales, de recorrer calles, leer la prensa, provar comida en puestos callejeros, de ir en bicicleta y en moto! A tutti plenni!

.

.

Empezamos en Pakwach, en la frontera del parque, pasado el puente. Allí probamos las bolas de pasta de maíz, llamadas Mandazi… una niña las amasaba a 10 centímetros del polvoriento suelo, así que se notaba el crujiente. Compramos un agua al Gasol del pueblo, abrió una nevera tumbada, sacó 6 cervezas y algún refresco :)

Curioso:

Las casas, bajas, con doble puerta para hacer a las veces de comercio que de vivienda, se arriman, combinando multitud de intensos colores.

  • Azules: venden aguas y refrescos.
  • Fuccias: telefonía mobil, aparatos electrónicos y colmados.
  • Verde oscuro o Amarillo: teterías, bares…
  • Rojo: bicicletas, recambios; cosas mecánicas en general.

En Ghana lo curiosos… son los nombres de las tiendas. Todas hacen referencia al Todopoderoso.

Hasta Lira había 180 kilómetros fronterizos con los territorios del norte, los que fueron arrasados por la guerra, dejaron muertos, y miles de desplazados en poblados improvisados junto a la carretera, dónde aún viven en las casitas circulares de barro y techado de paja.

Una vez llegados no perdimos tiempo! nos registramos en el Mango Tree Guest house (41.000 Ush/noche), dejamos las mochilas, y nos dimos una vuelta por la zona antes de anochecer. Debajo del hotel hay un pequeño restaurante de comida rápida, que no está mal.

Actualización: African Woman, bonita y colorida foto de Echwalu Photography (home).

Al día siguiente…

Lira es una ciudad ¡súper bonita! y además era domingo… así que las mujeres lucían sus coloridos “gomesi”, los típicos trajes ugandeses de espectaculares estampados, mangas puntiagudas en los hombros y cinturón de pañuelo decorado; en algunas familias, los pequeños iban a juego con sus mamás; pedimos un par de chapatís y un termo de “African tea”, mientras desfilaba frente a nosotros una riada de gente y grupos enormes de niños con uniforme, que andaban animados hacia la iglesia.

.

.

Foto: Costureros de sillines para las taxi-bicis. Se colocan sobre la rueda trasera para transportar a pasajeros

A media mañana, empezamos el viaje a Soroti… lo que nos encontramos, os lo contaremos en el próximo!  ;)

Proyectos de ayuda:

  • warchild.org.uk. Ayudan a la integración de los niños que fueron soldados.