Vista y no vista!!! así fue mi visita relámpago a Köln… (o Colonia), por trabajo; pero fue suficiente para quedar prendada!

Primeras impresiones:

Vuelo con germanwings, 130€ ida y vuelta.

Atravesamos una fina capa de nuves y “gibt es”! el Rin, rodeado de verde y con un tráfico… más denso que en el peaje de Martorell, a las 7:30 de la mañana!.

Llegamos al aeropuerto de Bonn puntuales, Michaelm nos esperaba, pero claro… casi a las 10 de la noche, la gente ya había cenado hacía muuuuucho rato!…

– ¿encontraremos algo abierto, aunque sea para hacer un sandwich?

– No hay problema! el hotel está muy céntrico en “old town” y Aachener Str. es una calle muy animada, llena de cafés y “Bierstäbe” (bares cerveceros).

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Como por arte de magia, ya tenía en mi mano una cervecita, fresquita y dulce, en su vaso especial, la Gaffel Kölsch! Es lo primero que te ofrecen y si te dejas aconsejar y preguntas un poco ¿como consiguen tantas variedades?… ya tienes una agradable conversación con la que romper el hielo!

Esta es una especialidad local de color amarillo claro y brillante, se elabora a altas temperaturas y tiene bajo grado alcohólico: 4,8º. Los Biergarten, son lugares típicos con mobiliario de madera para tomar cervezas en verano, con el buen tiempo apetece sentarse en estos jardines al aire libre… a veces, meten las mesas dentro de piscinas “toy” (esas de plástico para bebés), y ala! todos con los pies en remojo!!!.

“Gute nacht”!

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A la mañana siguiente:

Antes de desplazarnos hasta Schwelm, hicimos un tour rápido pero intenso por la ciudad!

Las calles centrales se distribuyen en forma de abanico desde el río, y cruzan al otro lado, nada más y nada menos que 7 puentes!.

Empezamos por la Torre Ulrepforte, torre y puerta perteneciente a  muralla Medieval, y que divide la ciudad entre New y Old town… pasamos delante de dos cúbicos imponentes, los museos Rautenstrauch-Joest Museum y Walraf Richartz Museum;

Nos dirigimos hacia Kölner Dom, la altísima caterdral de estilo neogótico. Impresiona su altura!!… tardaron 632 años en construirla, y dicen que alberga el Santuario de los 3 Reyes Magos. Justo al lado, Hauptbahnhof Köln, la estación central de trenes.

La ciudad quedó realmente en muy mal estado después de la segunda Guerra Mundial, así que decidieron conservar todos los edificios antiguos que resistieron. Se le encomendó un arduo trabajo también al arquitecto de la ciudad Wilhelm Riphahn que por todas partes dejó huella; son edificios que en muchos casos se utilizan para proyectos sociales, muestras de arte y video-creación, etc.

Hay muchos más edificios emblemáticos… mañana os cuento!

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Importante:

Conocí a la guía de “wege zur kunst” (caminos para el arte), ofrece visitas guiadas en Francés, Inglés, Griego, y como no… en Alemán.

Dice de sí misma que: No importa la edad del grupo de interés!… pues la historia es más que números y datos; la historia nos enseña mucho acerca de nuestro comportamiento y del desarrollo.

Cierto, no?

Otro blog: Dryts, aquí encontrareis más información.