Una de las faenas que se llevan a cabo en el lago por parte de los lugareños, es la recolección de algas. Estas las utilizan para hacer sus cultivos sobre el agua… y crecen unos tomates!!!

Estando en Nyaungshwe, alquilamos un par de bicis por la mañana y nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores, hasta  Kaung Daing. Fue divertido, encontramos gente que llevaba sus motos llenas hasta los topes de palmas, maíz, o trigo, también familias enteras esquivando los baches, agricultores batiendo paja, estudiantes… a la vez fue agotador, los caminos, más bien piedras, rocas y barro, y las bicis que no eran todo terreno, nos machacaron las piernas!.

LLegados al pueblo, salió a nuestro encuentro un hombre bastante mayor, que nos había visto llegar desde su humilde casa junto al agua, y nos invitó a tomar te para explicarnos como es la vida en el lago… Estos encuentros son una de esas cosas inesperadas, por las que vale la pena viajar :)

Después de comer y bajo un sol de justicia, nos fuimos en “Pick Up” junto a 25 pasajeros más, hacia un cruce de carreteras donde nos dijeron, llegaba un autobús para llevarnos hacia Mandalay; y aunque tardó un par de horas en aparecer, al final pudimos cumplir con las 12 horas de rigor en autobús (práctica habitual en este viaje!) y llegar a nuestro destino.

Los acompañantes del conductor, cuelgan más de medio cuerpo fuera con gran habilidad y gritan los destinos de los autobuses:

– “Mendeley, Mendeley!!! … … Mendeley, Méndeley!!!”

Mandalay es una gran ciudad, y como cualquier megalópolis que se precie, es un constante ir y venir de gente, de trastos de 2 , 3 y 4 ruedas, ruido, bocinazos de camiones, timbres de bicicleta, y aquí los cruces son dignos de observar… da tanto vértigo ver como se entrecruzan todo estos sin orden ni concierto, que te entretienes un buen rato!.

  • Curiosidades: los andamios de bambú que pueden se elevan hasta los 5 pisos.
  • Hospedaje: Royal Guest House (habitación doble, muy limpia, personal muy agradable) 24 US$.

Después de la compra del billete de tren que nos debería llevar hasta Hsipaw (first class… ejem, ejeeem!!!), nos dedicamos a la visita dela ciudad. El enorme mercado tras la Torre del Reloj, nos dejó boquiabiertos! El laberinto, deprendía un hedor asfixiante, provocado por los desperdicios de las mercancías en descomposición, bajo el sofocante calor.

Después de comer queríamos visitar la Colina, y nos desplazamos en taxi azul (regateo previo del precio), hasta los pies de esas enormes escalinatas.

  • Transporte a la colina: en taxi azul 2.500 ky;  en Trick Shaw 2.000 ky.
  • A pié: és obligatorio ir descalzo hasta la cima, y muy entretenido!
  • Info: Myanmar Travels & Tours; información turística, mapas de la ciudad a 1.000 ky.

Allí! a medio camino… entre resoplido y resoplido, abanico y botella de agua en mano!… encontramos a New-New, quien nos acompañaría al día siguientes a Sagaing (hogar de monasterios, conventos y más de 500 stupas), Amarapura (la ciudad de la inmortalidad) y Inwa (fue capital del reino birmano durante 400 años). Él… practicaría su inglés… y nosotros también!  ;)