El pasado día 29 de enero, se dió la noticia al mundo, de las fuertes lluvias que azotaban Perú, y que a su paso dejaron 27 muertos… o más. Estas lluvias, empezaron en la sierra del sur, pero el agua se desplaza rápidamente por su cauce (el río Urubamba, Ucayali…), incluso por fuera de él, hasta desembocar en el mar en Brasil como el Amazonas. En su camino, encontró las comunidades, pueblecitos y ciudades, que estuvimos visitando este verano…

Ayer por la tarde recibimos un mail, de nuestro amigo César que nos cuenta lo vivido.

“… te digo que Cusco esta pasando momentos difíciles por la furia de la naturaleza, y a ustedesles llegan notícias, por el gran interés turístico del lugar… “

“… durante este tiempo de lluvias y crecidas, que suele durar 90 días, en la casa de Bretaña, tuvimos que levantar el piso unos 3 metros para que no llegara el castigo del agua. Para nosotros ya es costubre, aunque la prensa no haga llegar el mensaje a nadie… “

“… ahora parece menos, porque el río Ucayali y el canal del Puinahua, han rellenado el terreno con mucha tierra de la crecida…”

A veces la realidad, sí supera la ficción!

P.D de Noe y Òscar: Cuídense mucho chicos!!! Besos César, Edgar y Joel.

Actualizaciones:

(1) El documental de Bruce Parry; El río Amazonas.

(2) Las noticias que llegan de estos lugares recónditos del planeta, lugares mágicos aún por descubrir, dónde la vida conserva la esencia primitiva del paraíso, se podría decir que más que mínimas, son nulas…

Así pues, en estos lugares existen explotaciones de grandes compañías, las que hacen sus negocios a escondidas del resto del mundo, y que no necesitan ni se someten a ningún tipo de legislación… y que por lo tanto, destruyen poco a poco los paraísos mencionados.

Encontré este interesante reportaje, que creo, te dejará perplejo!.

(3) También Pak goes to… nos habla de los incidentes que hubo en Junio en el intento de la privatización de terrenos de la selva Amazónica, que llegó al derramamiento de sangre… “poco respeto hacia la tierra y hacia los derechos humanos de los indígenas, y avaricia e inmenso respeto al dinero de unos pocos”.