Para empezar a amenizar el trayecto de 12,5 h, que nos llevaría primero a Meiktila y luego a Kalaw, corrieron la televisión hasta el centro del parabrisas para que todo el mundo pudiera verla, y subieron el volumen para que todo el mundo se pudiera quedar sordo!!! sólo fueron un par o tres de horitas de caraoke… luego el primer aviso, campanas y luces de colores a los laterales de la cabina (todo muy kitsch), para bajar en un “pípi stop”. Esta rutina, se fue repitiendo a lo largo de la noche, paradas en casas de bambú o en la carretera y entre medio… película de kongfu, adelantamientos kamikaces en barrizales, pregarias y lectura en la radio, carbana frente a una crecida de río que saltaba la carretera, y el fuerte olor a Betel que impregnaba la tapicería… eso sí! siempre conducía el mismo tipo! El que bautizamos como… “el loco incansable”.

Llegamos a las 5:03 h de la mañana, estabamos prácticamente en el centro geográfico del país,  nadie en la avenida, debíamos llegar a la estación de autobuses y encontrar transporte para ir hasta Kalaw; anduvimos no más de 5 minutos, cargados como ívamos con medio ojo cerrado y medio abierto, y de repente estábamos en medio de un animado mercado rural, con vendedores chillones y compradores ajetreados y más cargados que nosotros! una o dos indicaciones más, y ya está, una calle de tierra roja y un  tumulto de minibuses (transporte local), llegó el merecido descanso en las diminutas mesitas de la teteria frente al espectáculo. 10 conductores nos querían llevar…

  • Desayunar:  Té de Ejaqüi (un te Nepalí especiado con leche), con… ¿porras? o una pasta dulce muy parecida. También se puede tomar sopa o algo que no definiría exactamente como café…
  • Comer:  Hay un pan al vapor, relleno de carne y cebolla cocida, bueníssimo; el Possi.

¿Quien dice que el tamaño no importa? cuando se trata de recorrer la National Highway 4 durante 5 horas, entiendes a la perfección, para qué debes conocer la altura media de la población… es imposible que las piernas te quepan en los 20 cm de espacio que queda entre los asientos del transporte local… rebentón, “pipi-stop”, cabezadita (… o cabezazos contra la ventanilla), contractura, y selva!!! el mini empezó a ascender por la pista de barro hasta lo alto, hasta el pueblo que presume de tener un clima privilegiado, una temperatura agradable en medio de una exheberante vegetación; que preciosidad!   

  • La National Highway 4, es una carretera empedrada a mano (como hay muchas en Myanmar) y dónde, aún hoy en día, envían a gente, también jovenes, a realizar trabajos forzados (aunque, el govierno lo niega).

Después de una ducha caliente en el Golden Lilly Guest House, salimos a patear. Fuimos hasta el centro, hasta Aung Chang Tha Zedi, una stupa de mosaicos dorados, luego Myoma Kyaung, contratamos un treck de 4 días hasta el lago Inle, enviamos un par de mails desde el centro escolar y a las 6 de la tarde fuimos en busca de una suculenta cena en el Everest Nepali Restaurant.

Por la mañana, empezamos la ruta a pié por las montañas Shan hasta Viewpoint dónde pasaríamos la noche.

La ruta de 4 días: 

  • de Kalaw a Viewpoint (visita a Tayaw, poblado de étnia Palaung).
  • de Viewpoint a  La Mine; pasamos por Hin Kha Gone, la estación de tren de Myin Daik, y Ywapu.
  • de La Mine al monasterio Hti Thein; visitamos la escuela de Pin New (de étnia Pa-o) y Kone Hla (de étnia Taung Yoo).
  • de Hti Thein a Indein, en el Lago Inle; pasamos por Nan Yoke y ya en Indein recorrimos todos los rincones del mercado.  

Los paisajes, el espesor de las montañas, los empinados campos de te, las llanas extensiones de arroz,  la gente y su modus vivendi, en la próxima entrada!!!.