A estas alturas del año pasado, hacía dos meses que habíamos llegado de la misteriosa, lejana e intensa Myanmar. Nos gustaría contarte como se sucedió este viaje al pasado, a esa calma tensa que tiene a todo el país atrapado, y como disfrutamos con la agradable compañía de esta gente infinitamente amable. Bueeeeno… también daremos datos e información práctica para viajar al país!!!  ;)

Llegamos bastante desorientados a Yangoon a primera hora de la mañana, después de los vuelos Madrid -Amman (Jordánia, +4h) –Bangkok(Tailandia, +1 noche)… las capitales no nos entusiasman, aunque la segunda capital de uno de los países más cerrados del mundo, es un espectáculo!. No podiamos dejar de sorprendernos de su tráfico, de sus contrastes, de su ejército omnipresente, de su escritura, de su gente.

  • Hotel en Bangkok:  “New Siam 2”, en Khao San Road (el barrio mochilero-turístico).
  • Que hacer:  Subir a un TUK-TUK para visitar el parque Lumpini;  Alquilar en LONGTAIL para recorrer los canales;  Llegar hasta China Town y caminar entre sus mercadillos, si es Sábado o Domingo, ir al mercado diurno de Chatocham.

Después de pasar el estricto control del aeropuerto, hablamos con los taxistas que esperaban pacientemente en el aeropuerto, y pactamos un buen precio para que nos acompañara todo el día, hasta la salida de nuestro autobús nocturno hacia el Norte, destino Kalaw.

Shwedagon Paya, Yangon

¿Que hacer en Yangoon?… lo primero, cambiar dinero y conseguir billete de autobús. Según varios foros que habíamos estado escudriñando antes de empezar el viaje, la recomendación general indicaba que devíamos visitar el mercado de Bogyoke… pero resultó estar cerrado, así que Koko (nuestro personal cabdriver) propuso cambiar en otro mercado dónde nosotros no podríamos entrar… negro, negro! Empezamos a recorrer a 4 ruedas, calles y todo tipo de callejones con y sin aceras, hasta detenernos en una calle de tierra anaranjada, entre un par de edificio de 4 pisos decadentes, junto a una escuela. Koko bajó primero a preguntar a cuanto estaba el cambio… así que esperamos pacientemente, viendo pasar camionetas cargadas de grupitos de niñas con falda verde y camisa blanca, y oyendo de fondo la cantinela de los escolares. 

  • Visado para Myanmar:  tramitación vía Embajada de Berlín. Rellenar formularios, enviar con tasas, y recibir en casa… cómodo, rápido y económico.
  • Cambio de divisas:  1170 kY = 1 $ (a día 18 de Agosto’08). Llevar billetes nuevos!.
  • Transporte:  empresa de autobuses Shwe Mandalar Express; debíamos embarcar en Highway Bus-station a las 5 p.m. 

La calle dónde compramos el bitllete de bus, no era mucho mejor que dónde cambiamos el dinero, aunque si era mucho más comercial. A un lado, se sucedían pequeños cubículos en los bajos de las casas, a modo de oficinas de venta de billetes, todas de diferentes compañías compitiendo ferozmente para atraer a posibles clientes… aunque claro, con el dominio que teníamos nosotros de la gramatica Birmana, no diferenciabamos ni una. El autobús nos dejaría en Meiktila a una hora indeterminada, y allí teníamos que conseguir otro transporte colectivo que nos llevara a Kalaw, sin duda… toda una aventura!.

Buda reclinado, Yangon

La mañana se iba tornando grisácea, hasta que empezó a caer una intensa y caliente lluvia, cuando nos encontrábamos en medio de Shwedagon Paya (entrada, 5$), descalzos, sin paraguas, y rodeados de familias que aprobechan para comer juntos con sus metálicos y brillantes rice-box de diferentes niveles. Después, visitamos un par de mercados, y el enorme Buda reclinado de Chauk Htat Gyi Paya.

mercados de Yangon

  • Comer:  la comida Bamar es muy aconsejable; por 1.000 kY tienes un menú completo (sopa, pollo, arroz, verduras y salsas… muchas salsas).

A las 4 ya estabamos haciendo guardia frente a nuestro autobús, el número 2; 5 sillas de plástico era nuestra sala de espera, entre 1.000 salas más. El lugar era un bullicioso centro de comunicaciones… sin asfaltar; la calle de acceso principal, lucía unos enormes socabones, y a ambos lados, pequeños puestos ambulantes ofrecen variedad de mercancias entre bicicletas, bultos, autobuses, y mucha gente con sus longis (típica falda birmana, utilizada por hombres y mujeres) mascando betel.

Cuando se abrieron las puertas para subir al autobús, la gente se atropellaba, auque los asientos ya estaban asignados… ¿?¿?… pero, nuestro ajetreado trayecto nocturno y encontrar transporte en Meiktila, lo contaremos en la próxima entrada!  ;)