Con que mal cuerpo me levanté!!!… no por lo temprano, sino que me sentó mal un Dunkin’ Donuts’ que me llamó cuando estavamos haciendo escala en Lima;  Claaaaaro!!! casi 20 días comiendo pescado fresquísimo, jugosas frutas tropicales, dulces quesos y cereales… el Dunkin fue una bomba química para mi estómago.

Pero el viaje “NO DA TREGUA”, así que tocó diana a las 4 de la mañana; nos vestimos, tapaditos como una cebolla para hacer la cola que se íba alargando al lado del río, y montar lo antes posible en el autobús que nos llevaría a la entra del Machu Picchu por la serpenteante carretera de Hiram Bingham, ya que si se quiere subir al Huayna Picchu (limitado a 400 plazas diarias) no queda otro remedio que madrugar. (en la cima luce un rótulo que dice: Wynapicchu, 2620 m)

carretera a Machu Picchu

  • Acceso a pié:  se puede subir andando, en 1 h o 1,5 h aprox.
  • Bus desde Aguas Calientes:  
    – Ticket one way (subida o bajada) $7,25  ;  Ticket Round trip (subida y bajada) $14,50.
  • Compañías privadas:
    – TRAMUSA S.A;  telf: 51 – 84 – 211177 ; e-mail: tramusa@latinmail.com.
    – WAYNAPICCHU S.A;  telf: 51 – 84 – 243972;  e-mail; waynapicchu@latinmail.com.
    – PACHAKUTEQ S.A;  telf:  51 – 84 – 9622436;  e-mail:  pachakuteq64@latinmail.com.
    – TUNQUI S.A.;  telf:  51 – 84 – 211278;  e-mail;  tunqui@latinmail.com
    – AGUAS CALIENTES S.A.;  telf:  51 – 84 – 211100;  e-mail:  aguascalientes@latinmail.com.

No asustarse… parece la entrada a Port Aventura, y eso que a mediados de Septiembre ya empieza la temporada baja; no me quiero ni imaginar, en Julio o Agosto.

amanecer en Machu Picchu

 

Entramos… oscura, esperando que el eterno sol, tocara con sus primeros largos rayos el templo que la corona, para despertar… así apareció ante nuestros ojos, y así se fue iluminando tiernamente. Tuvimos mucha suerte, porque no se asomaba ni una nuve en aquella cumbre, esta increíble ciudadela Inca, que fotografiamos hasta la saciedad, por activa, por pasiva y desde todos los ángulos.

panorámica de MachuPicchu

 

Después de retornar a la entrada para encontrar la “banderita roja” que nos guiaría hasta las 11 h por la historia más íntima de Perú, subimos tranquilamente el Wayna picchu (esa montañita que asoma por detrás de la ciudad), por su empinada ladera de pedruscos gigantes.

No hay problema si estás en una forma física, mínimamente decente (entre 45 min y 1 h).

Las construcciones y la vista que ofrece este lugar, es impresionante! aquí, cada límite se abre al vacío más profundo, en unas caídas en vertical que ponen los pelos de punta hasta a el más atrevido!.

desde WynaPicchu

Desde este punto privilegiado, se entiende perfectamente la distribución del Machu Picchu, y toda su majestuosidad.

Luego, tocó descender e ir a buscar el autobús de bajada a Aguas Calientes y empezar nuestro trayecto hasta Pisac. Pero esto… será en la siguiente entrada ;).