Amanecer en Iquitos y dormir en Aguas calientes… increible pero cierto!!! Volamos con Lan, con escala desde Iquitos a Lima, y de Lima a Cusco.

  • Tasas de aeropuerto:  4,63 $/p.p.
  • Gestiones de Lan:  5,95 $/p.p.

Ya sé, que piensas es una autentica locura hacer el norte, la Amazonía, y después bajar hasta el sur… pues tienes razón!!! y por eso mismo, no podemos dejar de viajar; porque, de los errores se aprende!!!… y de experimentar se aprende!!! … “Quien nunca haya cometido un error, nunca ha intentado algo nuevo”, Albert Einstein

Con el retraso que acumulamos yendo y viniendo, daquí, pallá en lancha por el Ucayali, los 6 días que habíamos reservado para Salkantay, quedaron únicamente en 3!, así que nada de treck, nada de acampadas bajo 1.000.000 de estrellas, nada de mulas, ni nevado… Ohhh!. 

Llegados al aeropuerto, y con el objetivo suicida de subir la Machu Picchu al día siguiente, preguntamos directamente en una de las 3.000 agencias turísticas que rodean las cintas de llegada de maletas, albergadas en sus peque-puestecillos de 3 metros cuadrados. Contratamos un paquete turístico relámpago que incluía taxi hasta Ollantaytambo,  tren ida y vuelta a Aguas Calientes y hospedaje, bus ida y vuelta a Macchu Picchu y visita guiada, todo por el horrible precio de 185$ por cabeza. Vaya… que pasamos de gastar 185$ a la semana, a gastarlos en 2 días!

Ollantaytambo

El taxista nos recogió a toda prisa, porque los pocos billetes de tren que quedaban, eran del que salía en 1 hora y media desde Ollanta; quizás lo hubieramos alcanzado, si el Sr. no hubiera parado a poner gasolina, no se hubiera tomado una gasosa mientras conducía (con lo cual, íba reduciendo la marxa para tomar sorbitos), no hubiera recogido una muchacha a medio camino, y la plaza de armas de Ollanta no hubiera estado en obras… evidentemente lo perdimos, pero depués de unas amables palabras nos reubicaron en otro que salía unas horas mas tarde (eso sí, sin la devolución de la diferencia sustancial de precio).

Gracias al cúmulo de circunstancias, pudimos patear Ollantaytambo, un pueblecito más que bonito, con calles estrechas adoquinadas de casas bajitas de oscuras rocas centenarias, con unas ruinas que lo emarcan en ese mosaico geométrico Inca, con gente vestida de forma tradicional y dónde se oye el Quechua de fondo.

tapiz hecho a mano, de Ollanta (1)

tapiz hecho a mano, de Ollanta (2)

 

Hacia las 18.00 h de la tarde, ya oscuro y con una brisa gélida que cortaba la respiración, salió nuestro tren hacia Aguas Calientes…

… nos esperaba una ducha caliente, una buena cena, y una dormidita por un espacio corto de tiempo antes de atacar la magestuosa Machu Picchu (montaña vieja) ; pero esto será en la próxima entrada.